Qué bonito de Rosario Flores: Paso 1

 Aarón es un auténtico crack y se va a casar. Viene a mis clases por recomendación de otra persona y me dice: 

- Quiero tocar la canción "Qué bonito" el día de mi boda, para dar una sorpresa a mi mujer.

Esa fue la conversación del primer día que nos vimos, sigue más o menos así:

- Muy bien, vamos a ello. ¿Sabes algo de música o lenguaje musical?- Le pregunto para saber por dónde empezar o cómo enfocarlo.

- No.

- ¿Has tocado alguna vez al guitarra, o la flauta, o cantado en el cole?

- No

- ¿Tienes piano?

- No.

- ¿ Y cuándo te casas? - Era la pregunta del millón!. 

Esta es la canción que quería tocar:


Era todo un desafío. Creo recordar que esto fue en el mes de febrero y él se casaba en Junio. Teníamos 4 meses de trabajo por delante, y era un verdadero desafío para los dos, cosa que me encantó. Me vi realmente motivada para meterme en esta "Prueba de fuego" junto a este chico encantador que quiere hacer un regalo a la persona que ama...¡Es de los míos, no puedo decir que no a este trabajo!

Así que allá fuimos. 

Lo primero que hice fue pedirle que se hiciera con un teclado de segunda mano para poder practicar en casa. De otra manera, veía realmente imposible que lo consiguiéramos en ese tiempo. Pero de alguna manera, sabía que íbamos a llegar al objetivo. 

Le expliqué lo básico de lo básico sobre las notas, y cómo se ubican tanto en clave de sol como de fa, y acto seguido le pedí que me mandara la canción cantada por su amiga ( Que tiene una voz bellísima, por cierto) para saber el tono en que teníamos que trabajar. 

Le expliqué lo básico de lo básico sobre cómo ubicarse en el teclado, en la octava correcta, y tuve suerte de que era un chico de metro ochenta con grandes manos, porque a la hora de abrir para tocar acordes, una parte del trabajo estaba facilitada por su propia contextura física. 

Este chico encantador y decidido, comprometido y sobre todo confiando en que lo podía conseguir, puso con su actitud, la parte que más importa en cualquier proceso de aprendizaje. Esto lo remarco, el tema de la confianza, del que ya he hablado en otros posts.

Pues bien. Después de unas bases musicales puestas "con pinzas" sobre el papel, le escribí una partitura con unos acordes puestos en el teclado de manera que tuviera que moverse lo menos posible. Le pedí que memorizara bien estas posiciones, para después poder hacer algo de ritmo con ellas. 

La primera versión de la partitura, quedó más o menos así: 



Me ha quedado un poco torcido el escaneo, luego lo enderezo!

*Si quieres la partitura completa, me escribes.


Pues bien, estuvimos trabajando con estas disposiciones de acordes en el piano, hasta que él tuvo la soltura suficiente como para poder empezar a trabajar con el metrónomo, y mantener un tempo constante. Empezamos muy lento, y fuimos subiendo por partes la velocidad. El trabajo más intenso fue poder hacer bucles de repeticiones en los cambios de sección al tiempo de metrónomo, pero finalmente lo consiguió. No hicimos la versión original, sino que la adapté para facilitarle las cosas al máximo y que funcione. 
Aquí puedes ver cómo quedó la primera versión:




Cuando esto estaba más o menos controlado, pasamos a hacer algunos sencillos patrones de negras y corcheas, e intentar mover el bajo por octavas. Te lo cuento en el siguiente post. 

¡¡¡¡Salud y bendiciones!!!!




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